SEIF EN HOME

ESTRELLAS DEL BÉISBOL
SEIF EN HOME
Por Héctor Barrios Fernández

Los Atléticos de Oakland se enfrentaron a los Rojos de Cincinnati en el otoño de 1972 y Jackie Robinson fue invitado a lanzar la primera bola. La diabetes había atenuado su vista y su corazón dañado lo hacía caminar más lento. Jackie visitó los vestidores, donde algunos jóvenes peloteros, negros y blancos, no sabían quién había sido o quién era, además habló con la prensa.
Ni su frágil salud, ni la corta memoria de los jóvenes habían debilitado su ánimo.
“Algún día,” dijo en televisión nacional, “me gustaría poder ver por el cajón de la tercera base a un hombre negro manejando a un equipo, me gustaría vivir para ver un manager negro.”
Jackie Robinson murió diez días después. Tenía sólo 53 años de edad. Años más tarde, Rachel Robinson recordó cómo ella tuvo que ocuparse de su pena.

En el funeral Jesse Jackson hizo la elegía y dijo, “Jackie Robinson se robó el home y llegó quieto.” Y eso, aún ahora es muy importante para mí.
Roger Kahn y su familia vinieron a visitarme una semana después de la muerte de Jack y ellos tenían una foto amplificada de Jack barriéndose en home. Y cuando tú estás buscando lidiar con tu pena, la profunda pena y el luto que estás sintiendo, tú puedes hacer cosas como ésas.
El Comisionado del béisbol Bartlett Giamatti lo dijo mejor: Haces el viaje alrededor de las bases y llegas a home y home tiene varios significados para gente como nosotros para quienes familia y casa fueron la base central de nuestras vidas. Quiero decir que nosotros somos gente de familia y la gente de familia siempre tiene una casa y siempre podemos venir a ella, por semanas llevé esa foto de habitación en habitación sólo para ver que él llegó seif.
Nadie podrá lastimarlo de nuevo. Él no escuchará insultos. Solamente escuchará aplausos y de alguna manera puedo fantasear mi propia historia acerca de dónde él está y cómo la está pasando y dejarlo descansar en paz.

 En la autobiografía que terminó poco antes de morir, Robinson recordó su primer juego de Serie Mundial.

 Allí estaba el nieto de un esclavo, el hijo de un aparcero, siendo parte de un hecho histórico, un héroe simbólico para su gente, pero debería de decirte que ese fue el drama del Sr. Branch Rickey y yo fui solamente el actor principal. Escribo esto 23 años después y canto el himno, no puedo saludar a la bandera, sé que soy un hombre negro en un mundo blanco.

Tomó tres años más para que Frank Robinson fuera nombrado manager de los Indios de Cleveland y nueve más para que los Gigantes de San Francisco lo contrataran también como su manager, para que se convirtiera en el primer afroamericano en manejar también en la Liga Nacional.
info@beisboldelosbarrios.com