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ESTRELLAS DEL BÉISBOL
MARTÍN GARCÍA VÉLEZ
Por Héctor Barrios Fernández

Martín García Vélez es originario de la ciudad de Ensenada, más específico de la aguerrida colonia Cuauhtémoc, asentamiento que ha producido grandes y talentosos beisbolistas, tanto locales, estatales, participantes de torneos internacionales y profesionales, como es el caso de Martín quien en ese nivel se desempeñó en equipos como Sultanes e Industriales de Monterrey, lo mismo que Tuneros de San Luis Potosí y Acereros de Monclova en la Liga Mexicana de Verano, en invierno conocemos de su paso por los Águilas de Mexicali.
Vino al mundo un 28 de marzo, hijo del Sr. Tomás García Marrón originario de El Rosario, en ese tiempo del municipio de Ensenada y de la Sra. Micaela Vélez Amador, originaria de Baja California Sur, ambos finados.
El matrimonio García Vélez trajo al mundo ocho hijos, cuatro hombres y cuatro mujeres, siendo Martín el penúltimo en el orden.
Recuerda que tendría unos 4 o 5 años de edad y en Ensenada abundaban por todas partes los campos para la práctica del béisbol y la col. Cuauhtémoc no era la excepción.
En los campos más cercanos a su casa era común ver jugar a muchachos que después brillarían en el béisbol local e incluso profesional como Arturo Orozco, César Cordero y otros.
A esa edad Martín se colaba entre ellos y se la pasaba corriendo por todo el campo.
Más adelante ya miraba jugar a otros niños en legendarios equipos como Potros de Don Amado Peralta y Cometas de Humberto Meza de las categorías infantiles.
Pronto se enroló con Cometas del Sr. Meza y no paró hasta llegar con el mismo equipo a la categoría de primera fuerza.

En virtud de que Humberto Meza era formador de ligas infantiles y no de primera fuerza, dejó el equipo para volver a iniciar con una nueva generación de jugadores. Entonces Cometas se convirtió en Materiales Ensenada (MESA) ya en primera fuerza, reforzado con jugadores de experiencia y manejados por el Sr. Ricardo Valdez.
Martín y otros con apenas 13 años de edad.
Aparte de jugar las paradas cortas, también se subía a la loma con bastante éxito.
En eso se viene la oportunidad de participar en un torneo escolar juvenil y Ensenada manejados por el siempre bien recordado Profr. Lenín Amador, quedan campeones estatales ganándose el derecho de ir al toreo nacional a la ciudad de Puebla.
Por distintas situaciones que suelen suceder en los equipos de béisbol y extrañando a su antiguo manejador, decide dejar al equipo MESA y por consejo de Francisco Nieto Navarro, decide dar el brinco a Taller Huerta de Don Fernando Huerta dentro de la Liga Industrial Comercial en donde se olvidó de lanzar y se dedicó de lleno a jugar la posición de Short stop.
A la corta edad de 15 años se convierte en el parador en corto titular de la Liga IC en torneos estatales.
Terminado ese compromiso estatal, firma para el Nuevo Satélite de José “Pelón” Morachis quien lo quiso gratificar económicamente, a lo que Don Tomás, su papá, rápidamente se opuso diciendo: “no me lo eches a perder, mejor dale trabajo y allí que se gane un sueldo”.
Posterior renuncia a su trabajo con José Morachis y adquiere compromiso laboral en la compañía cementera de Ensenada y por tanto jugar con su equipo, regresando así a la Liga Municipal.

Buscando una oportunidad en el béisbol profesional que era su sueño, se enrola con los Soles de San Luis, Son en la liga Norte de Sonora y en una selección de talentos lo escogen los Águilas de Mexicali para entrenar con ellos.
Lo asignan a la Liga del Noroeste pero por consejo del gran segunda base Francisco Chávez lo admiten en la academia de Pastejé de donde lo toman los Sultanes de Monterrey para iniciar su carrera en Liga Mexicana, en donde también jugó para Industriales, Tuneros de San Luis y Acereros de Moclova.

Cuenta con la anécdota de haber jugado las nueve posiciones en un juego.
En otro tuvo la fortuna de realizar un triple play.
Jugando para Cortazar en la Liga del Cetro tuvo la dicha de batear dos cuadrangulares en un inning.
También recuerda que una ocasión conecta un cuadrangular para ganar el juego y su manejador lo multó con una cantidad considerable de su sueldo por haber desobedecido la orden que le dio.
En San Luis Potosí coincidió con los bajacalifornianos Arturo Rosales, Javier Arce y Amado Peralta.
Siendo aún muy joven se retira del béisbol profesional, regresa a su ciudad natal y por corto tiempo se dedica a entrenar niños de las categorías infantiles.
Posteriormente decide emigrar a Estados Unidos buscando mejor nivel de vida.
Por un tiempo jugó en la famosa liga Mike Brito.
Andando en distintos trabajos, finalmente tomando cursos y adquiriendo experiencia, aprobó los rigurosos exámenes para manejar tracto camiones que desde entonces y hasta la actualidad es su trabajo.
La práctica del béisbol ha quedado atrás pero no en el olvido.
Padre de cuatro hijos y una nieta, con su esposa Teresa pasa los días dedicado a su trabajo y a su familia y su pasatiempo que son los autos clásicos.
Martín García Vélez cien por ciento ensenadense, por su talento, esfuerzo y disciplina, es UNA ESTRELLA DEL BÉISBOL.
Espero sus comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com
