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ESTRELLAS DEL BÉISBOL
JUAN MURILLO ROCHÍN
Por Héctor Barrios Fernández

 

 

Juan Murillo Rochín hijo del matrimonio formado por el Sr. Víctor Fernando Murillo Solorio y por la Sra. María Armida Rochín Bon.
Don Víctor Fernando originario del poblado de Maneadero, municipio de Ensenada, B.C., y la Sra. María Armida del estado de Sinaloa.
Ambos se conocieron en Ensenada, se comprometieron y formarían el matrimonio Murillo Rochín.
Como dato relevante le comento que en 1968 la señorita María Armida Rochín Bon fue la Reyna del famoso Carnaval de Ensenada.
Nuestro personaje principal Juan Murillo Rochín nació en el puerto ensenadense un 5 de noviembre de 1973, siendo el mayor de cinco hermanos, cuatro hombres y una mujer.
Su papá Ing. Agrónomo de profesión estableció a su familia en Maneadero prestando sus servicios en una empresa que surtía de insumos agrícolas en la región.
Recuerda Juan que aproximadamente a los 5 o 6 años de edad en una calle o callejón a espaldas de su casa se reunían por las tardes los niños vecinos a echarse una cascarita de béisbol, entonces cuando pasaba por allí rumbo a la tienda de abarrotes para cumplir con los encargos de su mamá, Juan que quedaba un rato observando el juego de los niños, con la ilusión de que lo invitaran a jugar y tal vez soñando en algún día ser un brillante pelotero.
Fue cuando ya cursando la escuela primaria recibe la invitación para de manera formal incorporarse al equipo Astros, el cual era manejado por el Sr. Miguel Lara apodado “Campaneris”.

 

 

Su primera posición fue la segunda base, también jugó las paradas cortas y por su buen brazo solía defender la tercera base.
Por cuestiones laborales el Sr. Miguel Lara ya no siguió al frente del equipo, tomando las riendas el Mtro. Carlos Carrillo Franco, convirtiéndose ahora en “Venaditos de Maneadero”.
Cuando Carlos Carrillo por falta de tiempo deja el equipo lo toma el Sr. Rubén Sánchez Legaspy.
Posterior a esas primeras experiencias, emigra un poco al norte, al ex ejido Chapultepec y se integra a “Castores” que al poco tiempo se desintegró quedando a la deriva y sin equipo.
A los 14 años, siendo aún un niño, volvió a Maneadero con el equipo Águilas de Rafael Bravo, sólo que ahora en la máxima categoría en el béisbol aficionado, la primera fuerza.
En su primer juego tuvo una desagradable experiencia jugando las paradas cortas, por la cual se vio obligado a salir del campo un poco lastimado.

 

 

Cuando todo mundo pensó que no volvería a ponerse un uniforme de béisbol, regresó por la revancha con más ganas, pero ahora jugando los jardines en donde por su potente y certero brazo se adueño de cualquiera de esas tres posiciones.
Para la siguiente temporada a los 15 años de edad ya era el dueño indiscutible del jardín central, por primera vez ganándose ser incluido en la selección de la Liga Rural de Maneadero en torneos estatales de primera fuerza.
Allí se encontró con jugadores de la talla de David Rivera, Antonio Amezcua, Manuel Mercado, Ricardo Solorio, Antonio Valdés, Ray Carrillo, Rubén Julio Reyes y muchos otros.
Entre que jugaba con un equipo y con otro, permaneció por las siguientes ocho temporadas con la Liga Rural, siendo convocado a la selección en siete ocasiones.
En uno de ellos a los 17 años de edad llevándose el título de campeón bateador con .486 de porcentaje.

Posteriormente se muda a la liga Municipal de Ensenada en donde permanece 17 años con varios equipos, formando parte de su selección todos esos años.

 

 

Ya siendo un jugador maduro, emigra a la Liga de Rosarito en donde permanece por cinco años, todos participando en torneos estatales con su selección, logrando un tricampeonato estatal en 2013, 2014 y 2015, mostrando la gran clase de jugadores que eran.
Después sufre una seria lesión de la que se recupera a base de ejercicios especiales, terapias y mucha disciplina.
Posterior a su experiencia en Rosarito, regresa a Ensenada con Agrícola Colonet en donde permanece dos torneos de los cuales en uno tuvo participación estatal con su selección.
Presintiendo el final de su brillante carrera regresa a donde todo comenzó en la Liga Rural de Maneadero en donde permanece los últimos tres años, en todos siendo convocado a su selección para torneos estatales y hasta aquí contamos 33 torneos del estado, jugados con un nivel de excelencia.
Claro que durante los primeros años de su carrera beisbolera dejando ver un cúmulo de facultades, en varias ocasiones fue pretendido por diferentes organizaciones profesionales pero decidió por la preparación universitaria.

 

 

Cuando Juan cumplió 40 años de edad, eso le dio derecho a participar en categoría de veteranos de 40 y más, en donde acumuló otros nueve torneos estatales participados de los cuales logró con su selección cinco títulos y un banderín a nivel nacional, alternando los sábados en veteranos y domingos en primera fuerza.
Hasta aquí una carrera IMPRESIONANTE, así con mayúsculas como corresponde a su calidad deportiva y humana.
Durante los cinco años que fue parte del alumnado de la UABC mientras estudiaba la Licenciatura en Informática, en ese lapso de tiempo año con año formó parte del seleccionado universitario, participando tanto en torneos estatales como nacionales universitarios.
En el torneo nacional de 1993 celebrado en Mérida, Yucatán, logra el título de bateo del torneo con .615 de porcentaje, muy a pesar de haber jugado con una seria lesión producto de un desgarre muscular.
Para hacer frente al Torneo de Adultos Mayores ( 50 años y más) a celebrarse en Arizona, Estados Unidos, una vez más México fue invitado a participar en su 24 edición, para lo cual hubo un reclutamiento de jugadores que cumplieran con los requisitos de participación.

 

 

En ese equipo mexicano se encontraban nombres muy reconocidos en el béisbol mexicano como los lanzadores Ricardo Solís, Gaudencio Aguirre, David Sinohui, Santiago Guevara, además de Juan José Pacho, complementándose con los también ensenadenses Norberto Aguilar, Fernando Lozano y Juan Carlos Verdugo.
A este equipo fue llamado Juan Murillo Rochín, para cubrir el jardín central.
En lo individual J.J. Pacho resultó el mejor fildeador, Santiago Guevara el mejor lanzador y Juan Murillo resultó campeón bateador entre tantos buenos peloteros incluyendo algunos que habían jugado nivel de Grandes Ligas.
Al final del torneo un equipo mexicano se corona por primera vez y lo hace de manera invicta.

Orgulloso papá de Carolina, Jennifer Itzel, Mayté y Juan, además de su nieta Amanda.
Felizmente casado con la Sra. Lorena Lozano Vázquez.
Por todo esto y más el Licenciado en Informática JUAN MURILLO ROCHÍN es una ESTRELLA DEL BÉISBOL.
Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

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